Toda empresa debe definir al inicio de su actividad y explicar en su Business Plan cómo va a financiar sus gastos y su crecimiento para poder mantener una tesorería que le permita tener un negocio por lo menos sostenible. Lógicamente, el inicio de la actividad se come gran parte de la caja inicial (aportaciones de los socios fundadores), por tanto, este cálculo debe ser muy financiero y siempre cauteloso en cuanto a los ingresos. Un emprendedor debe tener solo un escenario: el de las previsiones más pesimistas. Así, evitaremos sorpresas y, en todo caso serán positivas.

Dentro de las distintas opciones de financiación, para cada empresa existe una distinta y ad-hoc dependiendo del estado actual de la misma: previsiones de ingresos, activos de la empresa y situación de mercado y sector. Se puede enfocar a I+D, a crecimiento, vertientes tecnológicas o de internacionalización.

Para poner un ejemplo de cómo están las cosas a día de hoy respecto a la financiación, deciros que los bancos están literalmente cerrados al crédito, tienen muy poco dinero (crisis, provisiones inmobiliarias, etc.) y no quieren/pueden prestarlo… El riesgo de impago es brutal y los ratios de morosidad no les dejan margen de maniobra.  Por ello queda claro que debemos buscar alternativas a la fuente de crédito tradicional, incluso cajas como La Caixa o la CAN a través de sus entidades de inversión y que antaño fueron grandes animadoras, sobre todo de las StartUps tecnológicas, han disminuido fuertemente su actividad inversora.

Si tu empresa no tiene nada, nada te dan. Me explico: si no tienes un piso, existencias, pedidos en curso,… algo… para ellos, no tienes nada. Si eres una empresa de servicios, nada. Si vendes productos y sólo tienes caja, nada. Y así sucesivamente. Es un pez que se muerde la cola, si no te financian no puedes crecer y si no creces y vendes no puedes devolver el crédito. Por tanto, para crecer hoy en día o vendes o te autofinancias o buscas entre la maraña de líneas de préstamos estatales o subvenciones que existen hoy en día.

Variedad para todos los gustos

Cada préstamo o subvención tiene unas bases distintas y se adaptarán, más o menos, a las necesidades de cada una de las empresas en función de la especificidad, la fase de la empresa y el objetivo que tenga. En el momento de buscar capital, es tan importante saber qué necesitas exactamente, como qué te ofrece cada una de las alternativas existentes y valorar los pros y los contras de cada una de ellas.

Existen subvenciones para los inicios de empresas, existen, también, las que financian la parte de activos para arrancar, subvención a la contratación de personal, internacionalización, préstamos participativos, etc. Algunas de ellas son a fondo perdido, otras tiene que ver con la capitalización del paro (esta es muy interesante para todos los que queréis emprender como forma de autoempleo). El gobierno actual está elaborando actualmente la “Ley de Emprendedores”, que en teoría, debe favorecer la iniciativa. Será bueno ver las opciones y ventajas que nos ofrece.

Otro tipo de inversores que te pueden ayudar a crecer o a superar un momento de crisis, son los Business Angels o las sociedades de capital riesgo.

Siempre quedarán las FFF, que son las más utilizadas y que comportan menos papeleo: Friends, Family and Fools. Si estás bien conectado y apuestas al 100% por tu proyecto empresarial, no es difícil conseguir 100.000€, que es dinero suficiente para probar si el modelo funciona.

En nuestro caso, Buzz Marketing Networks siempre ha crecido con los ingresos que ha ido generando la propia actividad de la empresa y, hasta la fecha, en la que ya somos 30 personas en plantillas, no hemos necesitado financiación externa.

Este año, ENISA (Empresa Nacional de Innovación) nos ha concedido un préstamo participativo por valor de 150.000€ para seguir apostando en I+D, nuevos productos y crecimiento de la empresa. La ventaja de este tipo de préstamos participativos, a parte del tipo de interés, es que se retorna a 7 años y, durante los cinco primeros, sólo pagas intereses. Además no requieren de un aval por parte de los socios.

Sin duda, este tipo de préstamos son una gran ayuda para acometer proyectos de futuro con el respaldo de una gran entidad. Agradecer, una vez más, a los responsables de ENISA su confianza depositada en nosotros y animaros a todos a emprender.