Ya llega el gran día. El próximo 27, arrancará la trigésima edición de los Juegos Olímpicos Modernos (hay quien ya los define como la primera edición de los Juegos Olímpicos Sociales), y es la tercera ocasión que se celebran en Londres (tras 1908 y 1948). Londres es además uno de los principales Hubs de Social Media en Europa, donde tienen sede grandes empresas de social media e infinidad de filiales europeas. Fue por ejemplo, el lugar donde nos dimos cita el pasado mes de Mayo para la presentación de los nuevos miembros del programa de Facebook de Preferred Marketing Developers, y sinceramente nos sorprendió cómo a falta de apenas 3 meses para el inicio de la cita olímpica, aún no se respiraba un ambiente olímpico como el que vimos por ejemplo, en Barcelona 92.

Sin lugar a dudas se han producido muchos cambios en estos 30 años desde la cita en Barcelona, pero no hay que mirar tan atrás. Desde 2008 también se han producido muchos cambios. Twitter y Facebook ya existían por entonces, pero las cifras y el alcance eran bien diferentes: mientras que Facebook ya presumía de tener 100 millones de usuarios (frente a los 900 millones actuales), Twitter alcanzaba la cifra de 3 millones de usuarios a nivel global en septiembre del 2008, bastante lejos aún de los 127 millones actuales (de ellos, 5 millones están en España). Buzz Marketing Networks apenas contaba con un año de vida. En YouTube se pasó de subir 10 horas de vídeo por minuto a las 72 horas actuales.

Pero sobretodo hay un aspecto determinante para poder comparar la participación de los usuarios en esta edición y en la anterior: la censura en internet que se produjo en China durante los juegos (y que aún sigue existiendo para plataformas como Facebook).

Los primeros trending topics que vimos fueron en relación al logo ambiguo de esta edición, y posibles ambigüedades en su interpretación, desde connotaciones sexuales hasta mensajes religiosos.

La organización se lo ha tomado en serio. Ha establecido unas directrices sobre el uso que los deportistas deberían hacer de sus canales sociales, que puede leerse aquí. Son conscientes de la gran visibilidad de estos canales y entre el contenido más destacado el hecho de animar a los atletas a contar sus experiencias, pero también miran por sus intereses y el hecho de promocionar marcas no vinculadas con los propios juegos. Por supuesto, normas de netiquette como evitar obscenidades o contenido inapropiado no podían faltar, estamos hablando del espíritu olímpico.

La propia organización ha creado un hub a modo de comunidad donde podemos encontrar a aquellos atletas con presencia en diferentes redes, y por su parte Facebook ha preparado un espacio dedicado a los atletas con presencia en esta red. Estaremos muy atentos también al canal oficial de YouTube para ver las mejores imágenes y los múltiples récords, que sin duda, se van a superar en esta edición. Por lo menos sabemos de un récord que se superará, el de cantidad de contenido generado por los usuarios alrededor de este evento, y posiblemente el del atleta más rápido en tuitear tras ganar una medalla.

Por el momento ya han sido noticia los tuits de los primeros atletas en llegar a la Villa Olímpica, quejándose de tener que esperar 4 horas en el trayecto.