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Las posibilidades de las aplicaciones móviles en el ámbito del aprendizaje quedan demostradas con ejemplos de éxito como Duolingo. Duolingo es una herramienta para aprender idiomas que ha logrado destacar gracias a un enfoque único. La aplicación (que cuenta con versión iOS y web, por ahora, aunque la versión Android aparecerá a lo largo del 2013) ofrece a los usuarios un sistema gratuito basado en actividades de traducción de frases, opciones múltiples, comprensión lectora, comprensión auditiva, etc. Por cierto, en breve añadirán también actividades de pronunciación.

No quiero entretenerme describiendo los contenidos o estructura de la herramienta… Simplemente comentaré que las actividades están organizadas por categorías de vocabulario, formas gramaticales, tiempos verbales, etc. ordenadas de menor a mayor dificultad y el usuario debe superarlas para poder desbloquear nuevos niveles y adquirir puntos. Como comentábamos hace unos días, este también sería un claro ejemplo de cómo la gamificación puede potenciar el engagement con el usuario y en concreto en este caso impactar positivamente en su aprendizaje.

Es probable que hasta aquí no hayamos destacado nada que convierta a Duolingo en una herramienta “única” en su especie. Pero hay más. Lo cierto es que como herramienta de aprendizaje de idiomas es más completa, más bonita y “adictiva” que cualquier otra que hayas probado, pero lo que la hace singular es su modelo de negocio. La aplicación es (y será, según prometen) gratuita. Su modelo de negocio está basado en la traducción “crowdsourced” de contenido. Me explicaré. Cuando el usuario completa correctamente los ejercicios de una categoría determinada, tiene opción de ampliar puntos para alcanzar la “maestría” en dicha categoría, traduciendo fragmentos de textos reales. Este modelo permite a Duolingo ofrecer a empresas, particulares, etc. un servicio de traducción de textos basado en la aportación de miles de usuarios que, además, lo hacen por amor al arte o, para ser más precisos, para aprender el idioma en cuestión. Evidentemente esto implica que existe un riesgo a nivel cualitativo. Para ello la herramienta muestra los mismos fragmentos a múltiples usuarios con el objetivo de asegurar la traducción y también muestra al usuario la misma “solución” traducida por otros para cotejarla, escogiendo entre tres opciones de valoración: “pobre”, “mediocre” o “perfecto”. De esta manera obtienen un input adicional que permite detectar cuáles han sido las mejores traducciones.

Creemos que este modelo basado en la “inteligencia colectiva” es una apuesta muy acertada puesto que permite equilibrar el interés del usuario ofreciéndole un servicio gratuito, con el interés de un tercero, dispuesto a pagar para obtener un servicio/producto generado “sin esfuerzo” por el usuario. Es una balanza que puede revolucionar determinadas industrias y modelos tradicionales.

Además Duolingo ha adquirido el compromiso de demostrar que la herramienta realmente es efectiva a la hora de enseñar un idioma y quieren extraer la mayor información posible sobre el comportamiento del usuario para que la aplicación te enseñe aún mejor. Os recomendamos leer el post que publicaron recientemente sobre este tema, ya que apostarán por un modelo de elearning basado en una experiencia personalizada, en función de los inputs de aciertos y errores que el usuario vaya generando.

Duolingo cuenta en la actualidad con un millón de usuarios registrados y unos 100.000 activos a diario. Pero estamos convencidos de que su crecimiento será imparable a medida que vayan ofreciendo nuevos idiomas. En la actualidad los usuarios que descarguen la app desde la App Store en castellano únicamente podrán escoger aprender el inglés. Sin embargo, desde la web podréis activar los otros idiomas que hay disponibles (Portugués, Italiano, Alemán, Francés) teniendo en cuenta que los ejercicios de traducción tendrán que realizarse en inglés, como idioma nativo.