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En cuestión de diseño últimamente los dos grandes monstruos del sector móvil se han puesto las pilas. Google nos ofreció en junio de este año novedades para mejorar la experiencia del usuario. Sus mejoras básicamente se centran en jugar con las profundidades, es decir, distintos niveles para entender las diferentes importancias de la información ofrecida. Las transformaciones que sufren los elementos de la pantalla, cuando se hace scroll, nos recuerdan que la información sigue estando ahí aunque minimizada u oculta. Por ejemplo cuando le das a un botón de play, éste se transforma en un player completo.

 En definitiva Google ha hecho un buen trabajo, convirtiéndose así en una competencia digna de el iOS de Apple.

Por otro lado el pasado 9 de septiembre, Apple presentó su nuevo iOS 8. Esta octava versión del sistema operativo de la manzana, lo tenía muy difícil teniendo en cuenta que el salto que hizo de la versión 6 a la 7 fue impactante e innovadora. Sin embargo, se trata de una actualización que es más práctica que otra cosa. Ofrece detalles que facilitan hábitos del día a día, que iremos descubriendo a medida que vayamos usando nuestro iPhone, iPod o iPad. Lo que sí vemos es que esta actualización lleva más nuevas prestaciones que nuevo diseño, cómo por ejemplo el iCloud Drive, el nuevo teclado predictivo o la capacidad de responder una llamada desde tu iPhone, iPad u ordenador.

Cómo conclusión, podríamos resumir que Google hizo el salto con Google Materials y que Apple lo hizo con la actualización de iOS6 a iOS7. Ambos están muy equilibrados en la carrera del diseño móvil y poco a poco se dejará de diseñar sólo para móvil y se ampliará a un entorno que se muestra en diferentes soportes; cómo ha pasado con el diseño web.

Al principio se diseñaba para ordenador, móvil y tablet y actualmente se diseña para que se adapte a todo tipo de dispositivos. Hemos entrado en la era de los sistemas operativos responsive.