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En el colegio ya albergabas una ligera sospecha de que Carla, la niña aplicada de las coletas, llegaría más lejos que tú. De la misma forma que tenías la absoluta certeza de que podrías llegar a ser el jefe de alguien como tu profesor de mates. Pero, seguramente, no imaginabas que un perro llegaría a tener más amigos, más dinero y más gadgets que tú.

Probablemente, tampoco pensaste que un gato tendría decenas de empresas suplicando en su puerta y que tú tendrías que convertirte en un acechador de LinkedIn para conseguir contactos.

Pero el año 2015 que tanto ansiaba Marty Mcfly es así. Extraña, convulsa y maravillosamente así. Hemos pasado de la lucha por los derechos de los animales a la lucha por que éstos no tengan mejores entrevistas de trabajo que nosotros.

Actualmente, cualquier habitante de un país con buena conectividad a Internet sigue a alguna de esas maravillosas celebrities animales de Instagram, Twitter, Facebook o Tumblr. Y si no lo hace, es que no conoce el Internet real.

Adorados por las marcas

Desde perfiles como @Marniethedog o @GrumpyCat, hasta hashtags que agrupan conceptos como #richdogsofinstagram. Las redes sociales, y sobre todo Instagram, le han vendido el corazón al reino animal. Y los demás terrícolas no podemos estar más encantados.

Muchas marcas han usado como modelos y difusores a estos nuevos influencers, y es que animales y bebés siempre fueron apuesta segura. Y si son de ese nivel de ternura capaz de hacer que hasta el más desalmado arrugue la cara, todavía más.

Estos son algunos de los perfiles animales más seguidos y así es como están colaborando con marcas como perfectos embajadores de sus productos:

  • ToastComo pasa en tantos ámbitos, el éxito de esta perrita King Charles es heredado de su progenitor. Su dueño, The Fat Jewish, tiene cientos de miles de seguidores en Instagram gracias a un humor ácido e irónico, muy bien adaptado a la plataforma y su público. Toast tiene su propio canal, donde le vemos disfrutando de un plato de jamón, descansando de sus obligaciones en una humilde piscina o despertando en un lujoso hotel. toastMarcas como MOP London han querido ser de las primeras en colaborar con ella. En otros casos, ha actuado como reclamo para que el público asista a un determinado evento e incluso se le ha “entrevistado” en programas de televisión y ha sido portada de revistas. Además, no a todos nos ayuda la revista People a elegir nuestros looks para la fashion week. No hay duda de que cumple todos los requisitos para ser una celebrity en toda regla.
  • The Grumpy Cat: Una de las estrellas de cuatro patas más veteranas en el ámbito de las redes sociales es este gato con permanente cara de enfado. Su peculiar expresión se debe en realidad a que padece enanismo felino, cosa que lejos de acomplejarle, le ha proporcionado toneladas de fama.grumpyLas firmas que han querido vincularse a su imagen son casi ya incontables, la última: Friskies. En el caso del gato gruñón el boom no se ha frenado en la asistencia a eventos o fotos con famosos, sino que ha llegado a tener su propia película y a recoger un premio Nickelodeon, entre otros muchos logros inalcanzables para el humano común.
  • Doug the pugEste carlino se define como el rey del pop de Nashville. Su afición más recurrente son los disfraces: desde trajes ambientados en Juego de Tronos, hasta aquellos que sacan su lado más rapero. Él los lleva con una dignidad exultante. Y es que quien pueda resistirse a este movimiento de cabeza a ritmo de rap, que tire la primera piedra. Una de sus últimas y más comentadas performances ha sido imitar los selfies de Kim Kardashian en Instagram. No se han visto colaboraciones con marcas explícitas en el caso de Doug, pero sí hace uso del product placement en algunas fotos de su canal, donde han aparecido marcas como Starbucks o Netflix.
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  • MissAsiaKinney: Ser la mascota de Lady Gaga podría resultar un gran atractivo para muchos, pero solo ella puede contar qué se siente.  Adorada por legiones de fans y codiciada por marcas y publicaciones, a Miss Assia, que comparte apellido con el prometido de su dueña, no le falta ningún detalle para ser considerada una diva. Comparte portadas con su mejor amiga, combate el estrés en lujosos centros de masajes y, en las últimas semanas, ha anunciado que va a ser la imagen de la firma de bolsos Coach. No cabe duda de que con Miss Kinney nos esperan muchos momentos de euforia digital.

Gana el instinto

Los motivos por los que las marcas han decidido aunarse a estos nuevos activos pueden ser miles. Pero es cierto que las emociones que despiertan los animales nos generan instintos que pocos pueden controlar. El amor hacia ellos es de los más puros que existen, y seres tan inocentes no osarían vender nada malo.

Basta con un análisis superficial para ver cómo cada vez se introducen animales en piezas de comunicación de todos los ámbitos. Desde un panda que vende seguros, hasta un suricato intentando pedir pizza a domicilio. Y es que si hace unos años eran los mensajes racionales y consistentes los que más convencían al espectador, la tendencia actual se dirige al extremo opuesto.

Creatividad y humor absurdo, pero inteligente, elevados al máximo exponente. Factores que esconden grandes oportunidades de crear campañas tan impactantes como únicas.

Nosotros esforzándonos por posar, y ellos triunfando sin ni siquiera tener conciencia de ello. Puede que ese sea precisamente su secreto.