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Algunos están ya mirando a qué gimnasio apuntarse en enero, o qué academia de inglés se ajusta mejor a sus horarios laborales, pero nosotros estamos más centrados en nuestra pasión: el mundo digital.

No es por tirarnos flores (o likes), pero nuestra experiencia de 10 años en el sector  nos da cierta perspectiva para poder realizar algunas predicciones. Si nos equivocamos, prometemos pagaros con mucho engagement.

NostradaBuzz en acción

1. ¿Stories, Snapchat?

Empezaremos por la polémica más candente de 2016 en lo que a redes se refiere. La percepción de los usuarios al nacer las Stories de Instagram fue de shock. Los amantes de Snapchat lo odiaban, los que nunca habían usado la plataforma del fantasma, se sentían sorprendidos ante un nuevo formato de storytelling para el que no estaban preparados.

Acabando 2017 lo que sí podemos afirmar es que el timeline de historias de cualquier usuario de Snapchat ha quedado reducido a menos de la mitad, y que aquellos que se atreven a contar su vida en pequeños fragmentos fugaces en Instagram son cada vez más.

¿Nuestra predicción? Filtros en Instagram Stories y supervivencia de Snapchat por su función de mensajes que se autodestruyen. Todo esto, siempre que Whatsapp no se suba al carro de la privacidad absoluta. Y en cuanto a nuestras amigas las marcas… creemos que seguirán totalmente prendadas de Instagram (menos en casos con targets muy muy concretos).

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2. Vídeos live, ¿cuajarán en el usuario final?

Algunos de nosotros, los más haters seguramente, ya hemos desactivado las notificaciones que te acechan en Facebook e Instagram cada vez que un contacto empieza un vídeo en directo. En Facebook más espaciadas y en Instagram casi con frecuencia horaria. Las dos redes sociales, hijas del mismo padre adoptivo, se esfuerzan en que los vídeos en directo tengan todo el engagement posible. Pero, ¿lo consiguen?

Por nuestra experiencia, en Facebook hemos visto funcionar mejor experiencias creativas en live procedentes de marcas que aquellas que provienen de usuarios. Uno de los motivos, seguramente, es que los vídeos de Facebook en directo hechos por marcas tienen un presupuesto y un thinking detrás. Además, suelen estar grabadas con una cámara real y no con un móvil, además de usar recursos como la conexión entre distinos ángulos o escenarios, lo que los hace más atractivos para el usuario y los convierte casi en una película en directo.

En cambio, en Instagram sí observamos una mayor interacción entre amigos cuando uno empieza un vídeo live. Una de las razones seguramente sea que seguimos teniendo esa sensación de que Instagram es más privado, que no hay tanta gente esperando vernos. Al menos no tanta gente de esa que asiste a nuestras comidas de Navidad. Por otro lado, así como los vídeos live se quedan en el perfil una vez terminados, los de Instagram, no. Cosa que puede apartar a las marcas de invertir esfuerzos en este tipo de directo.

Predicción de nuestra bola de cristal: las marcas tomarán el control de los vídeos live en Facebook y los usuarios preferirán mantenerlos en Instagram.

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3. Twitter y marcas, ¿una relación duradera?

Corría 2008 cuando todas las marcas empezaron a subirse al carro digital. Una de las primeras opciones que consideraban era Twitter y, en ese momento en que el usuario no estaba acostumbrado a un contacto tan directo con las marcas, tenía un gran sentido.

Pero, ¿qué pasa ahora, cuando el cliente está acostumbrado a tener múltiples vías de contacto con una marca? En este caso, nuestra predicción tiene matices. Creemos que sí seguirá siendo útil en aquellas marcas que se orienten a un servicio al cliente o a crear contenido relacionado con la actualidad, así como creatividades específicas para la plataforma. Pero, a la vez, pensamos que las creatividades replicadas de otras redes dejarán paulatinamente de existir.

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4. Influencers vs celebrities.

Seguramente, en las cenas navideñas que vendrán, hasta nuestras abuelas conocerán la palabra influencer. Si el término ha llegado a este nivel de aceptación es porque muchas de estas figuras ya no solo viven en la red, sinó que se han convertido en figuras públicas, en celebrities en toda regla.

Para las marcas, los influencers más top representan inversiones grandes, que en muchos casos se llevan gran parte del presupuesto. Si los consideramos medios, el impacto es enorme. Pero, ¿se corresponde la calidad de estos impactos con la inversión que suponen?  Es difícil de medir, pero lo que sí sabemos es que estos millennials con millones de seguidores son profesionales que trabajan diariamente con marcas, y es por ello que nos encontramos perfiles en los que con un simple scroll vemos muchas marcas distintas. Esto crea una sensación más de publicidad que de prescripción, y el usuario está ya muy educado como para considerar que son marcas que sus ídolos realmente adoran.

Por eso,  NostradaBuzz cree que el futuro de los acuerdos entre marcas e influencers se orientarán más hacia aquellos up and coming, con un núcleo de seguidores fuerte y una credibilidad en alza. Aun así, los influencers con más seguidores seguirán teniendo el éxito rotundo que corresponde a un medio con tanta audiencia.

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El 2017 será feliz, si lo vivimos juntos

Y hasta aquí nuestras predicciones. De hecho, lo que menos importa es si acertamos o no. Mientras podamos seguir creciendo digital y personalmente con vosotros, 2017 y todos los que vengan, valdrán mucho la pena.