En junio de 2012, Dominik Hoffman y Rus Yusupov crearon Vine, una aplicación que pende de Twitter y cuya finalidad es poner a disposición del usuario una herramienta que le permita crear, almacenar y compartir vídeos de 6 segundos de duración como máximo, mediante un editor de vídeos simple, basado en la tecnología táctil incorporada en los smartphones.

El pasado 24 de enero la aplicación se publicó en la App Store y, en menos de un mes, Vine está empezando a revolucionar el mundo del vídeo en Internet y promete ser una de las redes sociales de reciente creación con más posibilidades de crecimiento, a corto y largo plazo.

vine

La democratización de la producción de contenidos

Redes como Vine apuestan por la democratización en el modelo de la producción de contenidos, poniendo a disposición del usuario herramientas que, de una forma intuitiva y sin necesidad de conocimientos previos, permiten crear contenido de manera sencilla y con unos resultados de calidad bastante aceptables (salvando los límites).

Por ejemplo con Vine, pueden realizarse vídeos con la técnica stop motion sin necesidad de tener que pasar por un editor las fotografías en alta tomadas a un objeto, para crear la sensación de movimiento. Basta con grabar varios planos, manteniendo pulsada la pantalla del smartphone, dejando que la app se encargue del resto. Con esta premisa, son muchas las posibilidades creativas que ofrece Vine.

Además, no es raro vaticinar que, tal y como pasó con Instagram, es probable que surjan en los próximos meses multitud de aplicaciones complementarias que permitan agregar funciones a Vine. Pensamos en filtros o editores a posteriori o en webs como VinePeek , que muestran un stream aleatorio de los últimos vídeos publicados en Vine.

Los puntos fuertes de Vine

Si analizamos la red social como social network en sí, es semi-perfecta: sencilla, de fácil manejo y enfocada a que sus usuarios compartan el contenido creado con ella. Por ello, se convierte en herramienta, contenido y comunidad, elementos clave para garantizar la viralidad. Y más, si pones facilidades para compartir el UGC en Twitter y Facebook.

Lo que podrían mejorar

Si bien es cierto que la app hace muy poco que se ha lanzado, y por tanto, podría considerarse una beta pública, no cabe obviar que hay algunos detalles que podrían mejorarse: desde incluir una opción para silenciar el sonido en el momento de la grabación del vídeo, a tener un editor a posteriori que nos permita editar partes del vídeo, a una opción que permita grabar en apaisado sin que se muestre el vídeo girado… También más formas para encontrar amigos, más allá de búsqueda, Twitter o address book; la posibilidad de agregar más de una cuenta y tener un multigestor, o la posibilidad de hacer vídeos con la cámara frontal y de taggear a otros usuarios en los posts, todavía no incluídos.

Las marcas ya están usando Vine

Pese a los pequeños defectos que, como toda app recién lanzada es normal que tenga, ante todo Vine supone una nueva oportunidad para las marcas, especialmente para aquellas más innovadoras y que apuestan y creen en el sector, propiciándoles una herramienta más para crear contenido y un lugar en el que comunicarse con sus usuarios.

En la agencia, ya hemos experimentado con Vine con algunas marcas, como, por ejemplo, en el pasado evento con bloggers #tousbyyou de Tous en Barcelona, en el que formamos parte de la organización y de la dinamización en redes sociales, creando vídeos como estos:

Además, Vine es especialmente útil en eventos relacionados con la moda, para ver el producto en acción. Lo hemos visto esta pasada NYFW donde multitud de marcas, medios y bloggers lo han utilizado para retransmitir los desfiles y el ambiente que se vive en este evento.

Las ideas simples son las que mejor funcionan

La lección más importante que nos deja Vine es la clave del éxito de los nuevos productos en esta sociedad donde la infoxicación y la sobre-exposición a nuevos contenidos es parte importante: y es que aquello simple, es lo que triunfa. Ya pasó con Angry Birds, y con Instagram, y con Pinterest, y ahora pasa con Vine. ¿Dónde radica el éxito? En encontrar un nicho, y aprovecharlo antes que nadie. A veces, es tan sencillo como darle una vuelta a algo que ya está inventado y que funciona. Al final, Vine no deja de ser un Instagram de vídeos. Y eso, es probablemente lo que le haga triunfar.