Smartwatch-big

La vuelta al cole en el sector tecnológico se prevé más movida que nunca. Empezábamos el mes de septiembre con la compra de Nokia por parte de Microsoft, Apple programa una keynote para la semana que viene para presentar muchas novedades, entre ellas el nuevo iPhone 5 y el sector se prepara para dar la bienvenida a una nueva categoría en la electrónica de consumo: los smartwatches.

Un pastel por repartir

Sony y Qualcomm fueron los primeros en presentar sus modelos. Esta semana se ha subido al tren Samsung, con el Galaxy Gear. La compra de WIMM por parte de Google ha incrementado los rumores que el gigante de las búsquedas está trabajando en un proyecto de relojes inteligentes. LG y Microsoft no tardaran en presentar los suyos y Apple puede aprovechar la presentación programada para el 10 de septiembre para sorprendernos y presentarnos su modelo. Todas las marcas buscaran su parte en un pastel que aún está por repartir. Pero, ¿quién lo cortará y se quedará con el trozo más grande? Las apuestas son claras. Si Apple presenta sus modelos, el pastel se puede convertir en una tarta Tatin. La empresa de la manzana es capaz de redefinir la categoría de la misma manera que hizo con los MP3, los móviles o las tablets en su momento.

Foto: Samsung

Foto: Samsung

Del móvil a la muñeca

Mientras se esperan todos estos movimientos en el mercado, es interesante analizar qué ofrecen los relojes inteligentes actuales y que pueden aportar de nuevo en la vida de las personas que deseen tenerlo en su muñeca. De momento, de novedades pocas. Sirve para recibir las notificaciones de tu móvil en el reloj. Un nuevo email, una mención en Twitter, una publicación en Facebook de tu primo o un nuevo mensaje de un grupo de Whatsapp. También incluye aplicaciones. Samsung se ha presentado con más de 70, especialmente para monitorizar entrenamientos y para gestionar música. Unas aplicaciones que poco a poco se irán quedando obsoletas y se irán mejorando a marchas forzadas por las empresas desarrolladoras de software.

Ahora se hace difícil imaginar en un entorno cercano rodeado de personas con relojes inteligentes. Hace unos años pasó lo mismo con la evolución de los móviles a los smartphones y ahora todo el mundo tiene uno. Veremos si con los relojes pasa lo mismo.